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lunes, 3 de diciembre de 2012

Ajoblanco de pera

A mí, las peras ni fu ni fa, la verdad... Así a palo seco, me refiero. Me gustan en una ensalada o salteadas en mantequilla como guarnición, pero me aburren un poco como fruta. A casa nos llega una caja ecológica quincenal y hasta hace bien poco no podíamos elegir cada ingrediente, con lo que de vez en cuando ¡toma kilo de peras! Pero un buen día en un restaurante, como aperitivo sirvieron esta delicia, un ajoblanco con pera... ¡Madre mía, qué maravilla! Lo siguiente fue mirar aquí y allá en internet, hacer un par de probatinas y aquí tenéis nueva receta. Sé que estamos al final de la temporada de peras y ya hace bastante fresquete pero un entrante frío siempre cae bien y aquí queda la receta para el futuro...

Creo que son peras de agua, pero no puedo asegurarlo.
Ingredientes para un buen lote:
  • Almendras crudas peladas (larguetas u otra variedad 150 gr. aprox.).
  • Peras (cualquier variedad 1 kg.).
  • Ajo (1-2 dientes, al gusto).
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Vinagre de Jerez.
  • Sal marina sin refinar.
  • Agua.



La receta es rematadamente sencilla y básicamente consiste en triturarlo todo junto, pero hay un par de trucos que la harán mejorar mucho.
Lo primero: preparación de las almendras, por el procedimiento del remojo y secado que explico detalladamente al final de este artículo, por cierto lleno de información sobre los frutos secos. Dejando en remojo durante la noche, las almendras resultan más nutritivas y fáciles de digerir. Si además le queréis dar un toque de sabor tostado, lo que os recomiendo encarecidamente, proceded como explico en el citado artículo con el horno a baja temperatura, es laborioso pero podéis hacerlo en lotes grandes y guardar lo que no uséis, durará meses.
Vamos poniendo todos los ingredientes en el vaso de la batidora/thermomix o en un recipiente apto para triturar. Pelamos el ajo y le quitamos el germen (si queréis más ajo, pero que no quede muy fuerte, podéis echar más dientes blanqueados previamente), añadimos las almendras y también las peras lavadas, peladas y sin rabo ni corazón ni pepitas. Por cierto, en este paso nos conviene ser diligentes porque como sabéis la pera se oxida rápidamente, no es que el plato se vaya a estropear, pero quedará oscuro y no tan bonito, una vez estén mezcladas con el AOVE este las protegerá con su potente acción antioxidante y el oscurecimiento será muuucho más lento. Añadimos el citado AOVE en una cantidad generosa (como medio vaso), un chorrito de vinagre de Jerez, 1-2 pizcas de sal y un poco de agua (como medio vaso, lo que prueba la relatividad de las cosas en la vida, medio vaso es una "cantidad generosa" de aceite y sin embargo sólo "un poco" de agua). Trituramos bien, pero bien, bien, por lo menos un minuto si la batidora es potente. Probamos para rectificar de sal, vinagre y aceite y añadimos (o no) agua para dar con la textura y densidad que consideremos óptima. Metemos a la nevera hasta un rato antes de consumirlo. Al día siguiente seguirá estando rico y nada oscuro. Conviene tomarlo fresco, pero no helado.
Segundo truco: para darle un toque, a la hora de servir podéis añadir unos piñones (mejor preparados ya sabéis cómo o ligeramente tostados a fuego lento) y un chorrito de aceite de oliva con un picado de romero fresco (u otra hierba que según vuestro criterio rime con el plato).
Absolutely delicious!

Tapita fresca, rica, nutritiva y saciante, ¡ole!
Nutrición:
Las peras no son la bomba precisamente a nivel nutricional, apenas tienen aporte de vitaminas a diferencia de otras frutas, pero sus cosillas aportan, por ejemplo potasio (además de poquísimo sodio), magnesio y calcio y una serie de ácidos (caféico, ursólico...) que le dan un considerable poder diurético. Además tiene una buena cantidad de pectina (fibra soluble, que es la que conviene). Puede presumir de un índice glicémico bastante moderado lo que la convierte, por ejemplo, en fruta recomendada para embarazadas con diabetes gestacional.
El Aceite de Oliva Virgen Extra es una maravilla que se tiene más que justamente ganado el apodo de oro líquido. Se compone mayoritariamente de ácidos grasos monoinsaturados, muy estables (grasa estable=grasa sana) y tiene virtudes antioxidantes, cardiosaludables y palatalmente orgásmicas.
En cuanto a las almendras, las tenéis analizadas en detalle (junto al resto de frutos secos más comunes) en el artículo anteriormente citado y que de nuevo os insto a que leáis.

¡Salud!
Nach

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5 comentarios:

  1. Tengo de todo!!, mañana mismo lo hago.
    Enhorabuena por el blog, muy interesante y trabajado, me es de gran ayuda en mi cambio de vida.
    Por cierto, me presento soy Elisa, amiga de Miriam Dorado, te leo de vez en cuando y he supuesto que te gustaría saber que estoy entre tu aforo. Aunque parezca mentira cada vez somos unos poquitos mas.
    Un abrazo
    Elisa

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    Respuestas
    1. Gracias, Elisa! Me encanta que me leas, claro! Y es cierto, cada vez somos más! Viva lo paleo! Salud y recuerdos a Miriam, espero que el ajoblanco te haya salido perfecto!

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  2. Ayer lo probé por primera vez y me encantó

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  3. Ayer lo probé por primera vez y me encantó

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